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domingo, 11 de diciembre de 2016

Beatnik

Jueves 21 hs y Viernes 23 30 hs en Teatro Maipo Kabaret.




Obra escrita por Francisco Scarponi y dirección de Osvaldo Laport.

Un gran desafío llevar al teatro esta pieza, basada en una historia veridica , para esta dupla de autor y director, que se conocieron cuando Laport estaba haciendo Lobo en Polka y que ya incursionaron juntos en el mundo del teatro, con Las Novias de Travolta y que en este caso resuelven el reto en gran forma, con un guión muy fuerte y una obra profunda y original, que despierta el interés del espectador en todo momento.

Beatnik, nos cuenta la historia de un grupo de poetas y escritores, que aparecen en New York, a fines de la década del ´40 y tendrán su auge en el transcurrir de los ´50 y que fueron conocidos como la Generación Beat. Este grupo de escritores, que fueron considerados transgresores y rebeldes para la época, fueron defensores de la libertad sexual y del uso de las drogas,  fueron figuras icónicas dentro del mundo la literatura y resultaron fuente de inspiración, para artistas del calibre de John Lennon, Paul Mc Cartney y Bod Dylan por nombrar solo a alguno de los personajes, que se nutrieron de su influencia.

La pieza es muy fuerte y habla de excesos, de homosexualidad, de engaños, de muerte, de pasiones ocultas, de amor y obviamente de literatura, como fuera dicho una apuesta fuerte y de gran interés.




Las actuaciones son realmente destacadas, no son papeles sencillos y se vén excelentes composiciones de los personajes, notándose la mano del director, para sacar lo mejor de este elenco joven y talentoso, que se nota muy comprometido con la historia.
Gracias a la magia del teatro, por el escenario del Maipo Kabaret, vemos desfilar a Jack Kerouac ( Fabio Di Tomaso ), Nahuel Mutti ( Allen Ginsberg ), William Burroughs ( Rodrigo Esmella ), Lucien Carr ( Sebastián Francini ), David Kammerer ( Gerardo Alessio ) y Joan Vollmer ( Magui Bravi )

Arranquemos por Magui Bravi, que se luce mucho a lo largo de la obra , ya que es la única dama del elenco, aportando mucha sensualidad y frescura con su personaje de Joan,  que es clave en la historia. Una gratísima sorpresa ver a Magui, tan suelta componiendo un personaje tan complejo y diferente al que estamos acostumbrados a verla, una composición de personaje muy lograda, mostrando todo su talento y versatilidad, para una jugada y sensual Joan, que requiere mucha entrega, demostrando estar a la altura del desafío y augurando un futuro exitoso en el mundo de las tablas, si es que decide, que ese será su camino.

Vayamos al elenco masculino, excelente lo de Fabio Di Tomaso, como Jack y brillante cuando compone al excéntrico abogado, en los momentos más graciosos de esta obra drámatica. Un Nahuel Mutti, que muestra toda su experiencia y bagaje artístico en el papel de Allen. Me encantó Rodrigo Esmella como William, con su tonó analítico y pensante, aportando ricos momentos de reflexión a la obra. Correcto lo de Gerardo Alessio como David y en mi opinión, junto con Magui, la otra gran revelación actoral de la obra, fue Sebastián Francini, como Lucien, gran composición de este joven y talentoso actor, con una actuación de gran carácter y presencia, cargada de un dramatismo que conmueve.




En definitiva, un elenco jóven, que funciona muy bien en lo individual y en lo grupal, demostrando mucha química entre ellos y mucho compromiso con la historia y con el director.

Un vestuario de los 50 muy logrado, desde la vestimenta a los peinados,  una escenografía correcta y una iluminación que contribuye a dar un clima de época que requiere la historia. Hay que destacar, el recurso del saxofonista que en vivo, aportando el tono de jazz que tiene la puesta, así como también esas letras que vuelan de la máquina de escribir al telón de fondo del escenario.

En conclusión, estamos en presencia de una pieza bien distinta para nuestro teatro. Beatnik, es una obra que nos habla de literatura y de las vida y pasiones de estos artistas brillantes de la década del 40, que marcaron una época. Una pieza compleja, llena de poesía y con una profundidad que debemos destacar.
Una historia real muy fuerte, con un guión muy potente y con actuaciones destacadísimas, que en definitiva brindan una propuesta original y de mucha calidad, para esta cartelera porteña que siempre nos depara gratas sorpresas.


Pensador Teatral. 


lunes, 5 de diciembre de 2016

La Restauración


Sábados 20 hs en Teatro El Extranjero ( Valentín Gómez 3378 )





Obra escrita por  Andrea Stefanoni y Juan Martín Cervetto, con la dirección de Gerardo Otero.

Una muy bella pieza nos ofrecen los autores de La Restauración,  una obra que habla acerca de los vínculos entre las personas, de los intrincados recovecos que tienen las relaciones humanas y de como la mente humana, procesa y proyecta los recuerdos y amores de un pasado lejano en el tiempo, pero cercano en los afectos y como aquellas asignaturas pendientes, nos van a condicionar de manera decisiva, en un tiempo presente, en el que no estamos a gusto.

La historia nos cuenta como Leonor ( Silvia Perez ) una ex-bailarina clásica que hace años llegó a brillar en el Ballet Bolshoi de Moscú, ahora de vuelta a su país, vive en un antiguo caserón con Gladys ( Mónica Raiola ) una antigua ama de llaves de la familia, que actualmente es su compañera y sostén en la vida diaria. Leonor, está medicada y casi no sale de la casa, dependiendo de Gladys para todo , ella es la que sale para hacer las compras, le hace la comida, le corta el pelo, etc, siendo casi su único punto de contacto con el mundo exterior.

Las dos mujeres, llevan una vida rutinaria y con pocos emociones, pero por un hecho fortuito, aparecerá en escena, Pablo ( Rodrigo Alvarez ) un joven vecino, que entrará en la vida de estas dos solitarias damas, desatando en Leonor sentimientos y emociones de un pasado exitoso en Moscú, que incluye su glorioso pasado en el Bolshoi y un amor inconcluso  que dejó marcas en su sensible corazón. En cambio para Gladys, la llegada del joven, no es para nada bienvenida y su único objetivo será mantenerlo alejado de Leonor y de los secretos que esconde sus pasados.




La obra tiene una sensibilidad y un refinamiento para destacar, con una actuación de Silvia Pérez que conmueve, una interpretación admirable de una gran actriz que muestra toda su experiencia, en un papel muy complicado, ya que encarna a una mujer sumergida en su pasado, que padece este presente. Un placer su relato de la vida en una Moscú, donde el comunismo estaba en su época de esplendor, su encuentro con Gorbachov, el cuadro de Lenin , la nieve, los varenikes, el vodka y principalmente los amores que marcaron su vida en Rusia.  Una faena brillante la de Silvia, que es el alma de la obra, con un personaje muy querible  y que brinda momentos de muchísimo disfrute al espectador. Para aplaudirla de pie, por su indudable vigencia y por el amor que muestra por el teatro independiente, con una entrega absoluta.
Para esta actuación tan lucida, es muy importante la labor de Mónica Raiola, su partenaire,  que por momentos hace de hermana mayor que la cuida con celo, por otros de madre comprensiva que solo quiere protegerla y también en algunos pasajes es su compinche, su confidente, un personaje con muchas caras y un aura de misterio, magníficamente interpretado.
El triángulo se cierra, con Rodrigo Alvarez, en el papel de un Pablo fresco e ingenuo, aquel que despierta los recuerdos de Gladys y también sus ilusiones. Es posible que nazca el amor entre ellos o es simplemente un espejismo que nos presenta la historia ?? No vamos a develar ese interrogante acá, Un personaje muy tierno, el que compone Rodrigo y que tiene una participación acertadísima.




Una trama muy bien urdida por autores, que logran que el espectador se transporte sin escalas del Abasto a Rusia , de la mano de una dirección muy acertada, del joven director, que logra obtener lo mejor de este talentoso elenco, encabezado por una Silvia Perez brillante, que compone un personaje que conmueve y emociona a todos , pero secundado como fuera dicho en gran forma.

La puesta tiene mucha belleza, con una escenografía dominada por ese hermoso sillón de época  y esos muebles antiguos donde parecen atesorarse todos los recuerdos y para destacar momentos musicales deliciosos, donde la música rusa y las coreografías de ballet, iluminan la escena.

En conclusión, una pieza deliciosa, que nos gustó mucho, un viaje por la Rusia comunista y por los recuerdos de una vida de gloria y de amores que aún perduran, con relaciones de años, que encierran secretos que nadie puede imaginar.
Recomendamos esta pieza magnifica y agradecemos a todo el equipo de  La Restauración, que nos regaló una mágica noche de teatro, con esta obra tan rica y sensible, que despierta tantas emociones en el espectador.


Pensador Teatral.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Gorila

Crítica de Gorila

Viernes 22 30 hs en Teatro El Extranjero ( Valentín Gómez 3378 )




Dramaturgía  y dirección a cargo de Mariana Cumbi Bustinza.

Una obra muy interesante la que nos trae esta talentosa autora y directora, que ya nos mostró su excelente pluma para retratar en primera persona como viven los más humildes, los sectores marginales y excluidos de nuestra sociedad, en la exitosa Menea para Mi, abordando un tema social muy candente, que por lo general no es tratado en nuestro teatro.

En este caso con Gorila, dá una vuelta de tuerca muy interesante, ya que nos muestra los conflictos entre las diferentes clases sociales, refleja el choque cultural existente y también como muchas veces los prejuicios, la discriminación, el odio  y la xenofobia, pueden dejar espacio a hermosas historias de amor, pero también a profundas tragedias.

La historia de Gorila, nos cuenta como una madre ( Juana ) que vive con Jimena, su hija adolescente en un PH, reciben como vecinos a un pareja de clase baja ( El Polaco y Marlene ), de condición muy humilde. La hija que vá a un colegio privado, no tolera a los recién llegados, no soporta la música que escuchan, su lenguaje, ni su olor. Su discurso tiene un odio y una intolerancia que por momentos abruma.  Para colmo, entre Juana y el Polaco, se irá forjando una amistad inquietante y  demasiado cercana, algo que resultará insoportable para la adolescente, que deberá aguantar las visitas de El Polaco en su propia casa. Sin olvidar además, que en el medio, estará a la temperamental Marlene, que no verá con buenos ojos, como la relación entre su marido y Juana, vá creciendo día a día.

La trama es atrapante, un verdadero thriller psicológico como denomina la propia autora, que tendrá un corte, con la misteriosa desaparición de Jimena, que traerá enrome angustia en la madre y muchos interrogantes en la historia. Que sucedió con Jime ?? Se fue de la casa por sus peleas con la madre ?? La secuestraron ?? Está viva ??  Las hipótesis son muchas, la policía es lenta en las investigaciones y hay una madre que sufre la misteriosa ausencia.

El gran mérito de la directora, es poder desarrollar una historia tan fuerte, en clave de comedia,, donde los conflictos sociales y las diferencias de clases queda expuestas con una crudeza y un realismo que impactan.




Este interesantísimo guión, se apoya en actuaciones excelentes, arrancando por Victoria Raposo, que es Juana, una madre sobreprotectora, que no puede entender la hostilidad de su hija, para con ella, ni tampoco su odio visceral contra sus nuevos y humildes amigos. Es una madre sola, que siente atracción culposa por El Polaco. Su gestualidad, sus caras y su carácter impresionan , como pasa de la angustia, a la alegría, de acuerdo a la dinámica de la obra. Una actuación sublime de Victoria, que encanta a la platea y que deja claro que es una actriz con gran futuro.

El otro gran protagonista de la historia, es Tomás Cutler, El Polaco, que con su gorrita,  su camiseta gastada del Barcelona y su lenguaje tumbero, verdaderamente  la rompe, mostrando tener códigos de la calle que se respetan  y que detras de una fachada dura, hay mucho amor para dar. Brillante su actuación y deliciosos los momentos que tiene con Juana, dejando claro que las historias de amor, no distinguen clases sociales.

La esposa del Polaco, es Marlene, intepretada por Lía Bagnoli, que con la camiseta de Argentina pegada, mascando chicle y con un lenguaje aún más soez y tumbero que él de su campañero, es un esteriotipo perfecto de una "villera ", si el lector me permite la licencia. Una composición de personaje espectacular la de Lia, al salir de la función, quedan dudas si Marlene actuó o en verdad es alguien que vive en un barrio de emergencia, de tan lograda que es la composición  lo mismo ocurre con El Polaco )

No menos importante es la participación, de Catalina Boucau, la hija poeta y rebelde, que será clave en el desarrollo de la trama y que seguramente influída por los compañeros de escuela, mostrará su odio y resentimiento, contra esa clase baja, representada por su nuevos vecinos, que en una mirada más general, representan a aquellos que les roban los celulares a sus compañeras, la que no trabaja y es responsable de la delincuencia y la inseguridad reinante , la que no la deja estudiar por poner la cumbia a todo volúmen y en definitiva la culpable de la mayoría de los males que tiene la sociedad actual, es más en una reflexión suya, que no vamos a develar para mantener el suspenso, sabremos porque la obra se llama Gorila. Un personaje ácido y muy complejo el que compone Catalina, y lo hace de la mejor manera, logrando en un principio total empatía con la platea que comparte su discurso, pero a medida que la trama avanza, el discurso de radicaliza y ese espectador que aprobaba todos sus pensamientos, se incomoda, se averguenza  y se dice a si mismo, que él no piensa así. Pero es real esto ?? O la verguenza de verse representado en forma tan cruda hacen que quiera despegarse ??  Un verdadero ejercicio de reflexión, al que nos lleva la obra.
En definitiva, actuaciones impecables y unas composiciones de personajes para el aplauso, que demuestran mucho ensayo y mucho ejercicio de investigación previo, que le da un valor agregado muy grande a las interpretaciones y las enriquece mucho.




La escenografía con paneles móviles es muy creativa y se destaca mucho, igual que  la musicalización con Damas Gratis y mucha cumbia de fondo, siendo la banda sonora un sello de la historia que la enriquece mucho y termina de redondear una puesta muy lograda, donde se atienden todos los detalles.

En definitiva, una excelente propuesta, la que nos ofrece Mariana Cumbi Bustinza con Gorilas, un guión muy rico y una trama dinámica y entretenida, que incluye buenos momentos de humor y situaciones desopilantes, siendo esto una cubierta, ya que en realidad, se  nos ofrece una original y actual representación de los conflictos de clase, que existen en  nuestra sociedad, en la que conviven diferentes sectores sociales y esto indudablemente trae problemas, porque cuesta mucho ponerse en lugar del otro, siempre lo más sencillo, es echarle la culpa al diferente, mirarlo mal y responsabilizarlo de todos los males actuales.

El gran mérito de la directora es posibilitar una mirada diferente e integradora a este conflicto social y mostrar que pese a las diferencias que existen , hay historias de amor y obsesiones que no reconocen fronteras, mostrando al mismo tiempo, que a veces el odio es tan grande, que es el que finalmente termina imponiéndose.
Recomendamos mucho Gorila, actuaciones soberbias y una historia actual y original que nos hará reflexionar mucho y nos posibilita una mirada desde un ángulo diferente al que estamos habituados.
El lleno total de la sala y los aplausos emocionados al final de la obra de los espectadores, certifican la satisfacción con el gran momento teatral vivido.

Pensador Teatral.

martes, 29 de noviembre de 2016

La fría noche que Eva nunca quiso soñar

Lunes 20 30 hs en El Método Kairos ( El Salvador 4530 )





Dramaturgía y dirección de Dardo Dozo.

Una propuesta muy interesante, este unipersonal protagonizado por la enorme Susana Hornos, que encarna a Eva, que es una mujer prisionera, que vive sus últimos instantes de vida encerrada, sometida y envuelta en los recuerdos de su pasado, que recorre su infancia, con el sueño de que un príncipe azul la rescate y ese refugio que son los libros, las palabras, que son su único contacto con la realidad y pasaporte a la libertad.

Eva no es una mujer particular, son todas las mujeres, que luchan por sus ideales y por defender la vida desde la palabra y peleando contra el olvido y el sometimiento.
La obra tiene mucho vuelo y la poesía la envuelve en cada instante, apareciendo fragmentos de Bertolt Brecht, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral y Federico García Lorca entre otros autores, dando al texto una riqueza y una profundidad que lo enaltece,




La actuación de Susano Hornos, es simplemente extraordinaria, un dominio absoluto de la escena, sus caras, sus gestos, su hermosa dicción ( que bello es su acento !!! ) , todo es perfecto en su interpretación. Una verdadera clase magistral de teatro la que nos brinda, la genial actriz y dramaturga española.
Un placer verla en acción a Susana, en esta obra que fue escrita por el director especialmente para ella, que con una entrega total y absoluta desde lo actoral y lo físico, resuelve de la mejor manera, el desafío que representa este papel, que es realmente complejo.

Debemos destacar la iluminación que aporta mucho a la belleza de la puesta y a un clima intimista que se crea entre la protagonista  y los espectadores. Muy lograda la escenografía de Marcelo Valiente, con esas rejas que simulan una prisión lúgubre y asfixiante y ese exterior amplio, con un piso repleto de papeles y libros apilados.




En conclusión, una obra profunda, un guión muy rico, con una puesta muy bella donde abunda la poesía y las metáforas, donde se habla de la lucha de las mujeres, sus sueños, sus pesadillas, sus palabras  y ese deseo de libertad que muchas veces es truncado por un poder maligno y oculto.

Es un gran programa, acercarse hasta el Método Kairos, que en estos días difíciles luego del derrumbe, necesita la ayuda de todos los que amamos al teatro, para ver La fría noche que Eva nunca quiso soñar.
Una hermosa obra para reflexionar y el enrome placer de disfrutar de una Susana Hornos brillante, que nos regala una actuación conmovedora y una hermosa noche de teatro.


Pensador Teatral.

martes, 22 de noviembre de 2016

Agrippina


Lunes 20 hs en Teatro Picadero.




Basada en la Opera compuesta por el maestro germano Georg Friedrich Handel en 1709, con adaptación y  puesta en escena a cargo de Ignacio González Cano y dirección musical de Carlos David Jaimes.

Este clásico de la opera alemana, llega al Teatro Picadero, en una puesta muy interesante que fusiona los géneros de la opera y del teatro musical , para darnos esta excelente y novedosa versión de Agrippina.

La versión original, transcurre en Roma y nos muestra la lucha de poder entre Agrippina, hermana de Calígula y madre de Neróne, pugnando para que su hijo sea el sucesor de su marido Flavio, pero la tarea no será sencilla, porque tendrá en Ottone, amigo de la familia, un duro contendiente y además estará la influyente presencia de la bella Poppea complicando sus planes.
Esta historia, de la Antigua Roma, por detentar el poder del imperio romano, en esta original adapatación de Ignacio González Cano, queda de lado y se transforma en una comedia musical y la acción, ocurre con los mismos personajes, pero en vez de tener una familia patricia, tenemos una familia acaudalada de San Isidro , donde hay un jefe de familia empresario, al que se le busca sucesor.

Los diálogos son español y por momentos, el espectador, parece estar viendo una obra de teatro tradicional pero esta sensación se borra rápidamente, ya que los actores, además de hablar, por supuesto cantan y obviamente lo hacen de una manera magnifica, ya que todos son esplendidos cantantes líricos.
Además de este , detrás de la escenografía, se sitúa la maravillosa orquesta de Buenos Aires Lírica, dirigida magistralmente por Carlos David Jaimes, que interpreta 32 piezas musicales, que forman parte de esta adaptación original de está clásica ópera del 1700.




Las letras de las arias, que los actores / cantantes,  interpretan en italiano, son complementadas con algunos subtítulos, que se proyectan en la escenografía de manera muy ingeniosa, lo que ayuda a la comprensión y entendimiento de las letras, algo importante ya que gran parte de la trama es cantada.

Vayamos a las actuaciones, donde se destacan claramente, Rocío Giordano magnífica como Agrippina,  pieza central de la historia, manipuladora y sedienta de poder, tiene un gran dominio de la escena, con una gestualidad y un histrionismo para destacar. En el mismo plano se encuentra, la bella Oriana Favaro, pretendida por todos los hombres de la historia, que se siente muy cómoda en la actuación y se luce muchísimo con una presencia descontracturada y muy seductora. Ambas además tienen una voz  preciosa, que se lucen en gran forma cuando cantan.
Muy bueno también lo de Cecilia Pastawski como Nerone y Walter Schwarz, como Claudio el marido de Agrippina, que es el que saca las mayores de la platea, junto con Adriano D´Alchimio, un excéntrico empleado, que gusta usar las joyas y la ropa de la dueña de casa.
Nombramos sólo a alguno de los interpretes, pero realmente las actuaciones son muy destacadas, en esta adaptación en tono de comedia de enredos.
En nuestro crítica analizamos en mayor parte, las partes actuadas, aquel espectador avezado en las líderes de la ópera, podrán apreciar y calificar con mayor autoridad los tonos y las interpretaciones de los líricos, que a nuestros oídos sonaron muy bellas.



Una puesta exquisita, con una escenografía moderna, excelente iluminación y un vestuario actual, que se luce. Y obviamente,  la mencionada orquesta en vivo, que le brinda un marco imponenente y conmovedor a la puesta, con violines, violoncellos, contrabajos,claves  y oboes, que suenan con fantástica armonía, bajo la batuta del maestro Carlos Jaimes.

En conclusión, una gran propuesta la de Buenos Aires Lírica, una asociación sin fines de lucro, que tiene la magnífica iniciativa de acercar esta opera clásica de Handel, al Teatro Picadero, con una puesta original y aggiornada a estos tiempos, que fusionando el genero de la ópera con el del teatro, permite que un público no habitual, se acerque y pueda conocer el maravilloso y cautivante mundo de la lírica.


Pensador Teatral.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Anais

Sábados 20 hs en Pan y Arte Teatro ( Boedo 876 )




Dramaturgía y dirección de Eloísa Tarruella, joven directora y autora de cine y teatro.

La obra está inspirada en la tumultuosa vida la escritora francesa Anais Nim, una de las más importantes autoras de literatura erótica del Siglo XX.

Anais, interpretada brillantemente por Florencia Berthold, vive en Paris de los años 30 y tiene un matrimonio aburrido junto a su esposonHugo ( Santiago Pedrero ) un hombre de negocios, que le garantiza una buena posición económica, pero no hay una conexión entre ambos, es una relación insípida, en la que reina la indiferencia y los reproches mutuos.

La bella Anais, que de adolescente era bailarina y modelo, encuentra escape a esta vida monótona, escribiendo su diario personal, que inició a los once años, cuando su padre la abandonó, hecho que sin dudas marcó su vida. Pero un día esta rutina se quiebra, cuando su esposo le presenta a un jóven escritor estadounidense, llamado Henry Miller, recien llegado a París, sin dinero y con una vida muy desordenada.
La atracción entre Anais y Henry, surge de inmediato y del trabajo literario en conjunto, pronto pasarán a vivir juntos momentos de pasión y lujuría. La historia se completa con June, la bella esposa de Henry, que también se vé fascinada con Anais e intentará seducirla, con todas las armas posibles.

La obra de Eloisa , se centra en este fogoso y peligroso triángulo amoroso formado por Anais, Henry y June. Esta historia amorosa es conocida en el mundo de la literatura, luego de la divulgación en los años 80, de los diarios íntimos escritos por Anais y fueron los que inspiraron a la directora a traer la historia al escenario teatral. El gran mérito de la directora, es darle al guión una intensidad y una potencia que atrapan la espectador en todo momento , con una puesta desacartonada, que utiliza un lenguaje actual y acorde a estos tiempos.




La pieza es muy profunda y tiene un contenido de sensualidad y erotismo poco común en nuestro teatro actual y que es muy bienvenido, ya que es un género al que muchos directores no se le atreven.  En la obra se habla de sexo , de deseos, del abandono,  de pasiones reprimidas y como la necesidad de romper con la monotonía de la monogamía, es un llave de ingreso a un mundo de sensaciones, que pueden volcarse luego en la inspiración literaria.

Las actuaciones son magníficas, arrancando por Flor Berthold, que dá vida a Anais, con una sensualidad y una intensidad que abruman, mostrándose por momentos como una mujer triste y ahogada en sus recuerdos y  por momentos, seductora y abierta a la aventura y decidida a explorar los placeres tanto con Henry, como con su esposa. Un papel muy jugado, donde la actriz tiene mucha entrega y exposición física, pero que resuelve de la mejor forma. Una gran actriz, con una versatilidad admirable, tuvimos la suerte de ver a Florencia, hace unos meses encarnando a Gilda, donde también estuvo soberbia, sin dudas acertadísima su elección para este protagónico, ya que es una de los mejores actrices del teatro independiente y con esta gran interpretación lo ratifica.

Pero no solo la protagonista se luce, muy bueno lo de Ariel Nuñez, como Henry, con un aspecto fornido, violento y desprolijo , solo encuentra paz cuando la vé a Anais, de la se enamora profundamente.
Florencia Naftulewicz, la esposa de Henry, juega un papel de seducción y de intriga perfecto, personaje apasionado y muy sensual también,  recreando algunas escenas muy jugadas con la protagonista.
Nos queda Santiago Pedrero, como Hugo, el esposo de Anais, que sufre la indiferencia de ella primero, luego la sospecha de la infidelidad de su esposa y por último la angustia, por ese hijo que no llegará a este mundo. Un papel muy sufrido, que representa muy bien.
Realmente un elenco magnífico, que a está a la altura de los desafíos y la exigencia que presenta la obra.




Esta puesta tan bella, se apoya también en una escenografía destacadísima, que se divide en mitades, teniendo en un lado la casa de Anais y Hugo y del otro lado, el departamento de Henry, donde los amantes tienen encuentros literarios y también amorosos. Un centro del escenario neutral, donde ocurren algunas escenas desarrolladas fuera de esos hogares. Hay proyecciones audiovisuales en un televisor, que le dá un toque cinematográfico a la pieza. El vestuario de Soledad Gaspari, es muy variado y se luce muchísimo, con cambios de ropa de Anais en pleno escenario a la vista de los espectadores, que le otorga un toque vouyerista a la pieza y  que contribuyen con la atmósfera sensual que tiene la obra y otro recurso muy bien utilizado, es el musical, con temas de fondo que suman al clima, la obra tiene música original y hasta en un momento, los protagonistas nos regalan un hermoso baile flamenco.

Concluyendo, una obra magnífica, con actuaciones estupendas,  para reflexionar sobre el amor, la libertad y las pasiones, con escenas de sensualidad y erotismo poco comunes en nuestro teatro y con una puesta bellísima, llena de poesía y con una multiplicidad de recursos escénicos puestos en beneficio del excelente producto final que se ofrece al espectador.

Felicitaciones a la talentosa Eloísa Tarruella por poner toda la carne en el asador y regalarnos esta excelente obra, éxito de crítica y público, que permite al espectador viajar a la París de la década del 30 y ser testigo privilegiado de la vida y las pasiones de Anais Nin.



Pensador Teatral.



domingo, 20 de noviembre de 2016

Bichas

Sábados 23 hs en Espacio Callejón ( Humahuaca 3759 )




Obra escrita y dirigida por el joven actor y dramaturgo Federico Buso, nieto del reconocido escritor y poeta sanjuanino Juan Conte Grand.

Una propuesta muy interesante, la que nos presenta Bichas, una pieza que nos habla del vínculo roto entre dos hermanos y de la imposibilidad de algunas personas de comunicarse y de manifestar sus sentimientos, dejando en evidencia como el ser humano crea barreras que resultan infranqueables y que al mismo tiempo resulta dañinas tanto para ellos mismos , como para los seres que lo rodean.

La historia se desarrolla en alguna ciudad sanjuanina, rodeada de montañas ( se nota acá la pluma del autor, que sin dudas enriqueció el relato con vívidos recuerdos de su infancia en Cuyo ) , donde se producirá el encuentro entre la introvertida Cintia, separada y con una hija de tres años  y su hermano Paco, soltero, parco y  amante de las serpientes. El padre de ambos falleció hace unos años y luego de este hecho, se produjo el distanciamiento entre los hermanos, ya que hubo alguna circunstancia particular, que no se aclaró y algunas dudas que por no hablarlas, aún perduran. En la escena, también aparece Ariel, amigo de Paco, con el que comparte la pasión de escalar montañas e Irene, la hija de la Turca, la almacenera del pueblo, estudiante de enfermería y que pasa mucho tiempo en la casa de Cintia, conversando con ella.

La obra escrita en clave de comedia, tiene un aire del interior que la hace muy entrañable, con historias de pueblos chicos donde todos se conocen y todo se sabe Se dan situaciones desopilantes, como cuando Cintia da clases de una baile yoga muy particular, de profunda tensión cuando los hermanos discuten y momentos de reflexión cuando el huraño Paco,  reconoce su preferencia por las serpientes, antes que por los seres humanos, de los que no tiene buen concepto.




El guión es original,  la trama iene muy buen ritmo,  el espectador se engancha rápidamente con la obra y tiene una gran empatía, con los personajes que les resultan cercanos y  muy queribles.

Vayamos a las actuaciones, que son superlativas, cada personaje tiene sus características propias, pero todos tienen su acento cuyano y un aire de inocencia y de buena gente que se aprecia en cada escena.
Paco, es interpretado por Diego López Domínguez, enojado con la vida, introvertido y sin voluntad de relacionarse con las personas, el prefiere los animales, muy buena la caracterización, un personaje con mucho pesimismo que usa por momentos alguna reacción violenta, para establecer límites con el resto.
Su amigo Ariel, Julián Calviño, es un bonachón, que no tiene mucho rumbo en la vida, pero que siempre parece dispuesto a ayudar a los que están cerca, muy querible el personaje y muy bien representado.
Vayamos a las mujeres de la obra, Cintia es Carolina Zaccagnini, el personaje más gracioso de la obra, con mucho histrionismo, amante de los cursos y con sueños premonitorios, baila sola en su casa con la música de la radio y es también una profesora autodidacta que dá clases de baile en su casa. Se luce muchísimo Carolina con este personaje, tan opuesto al de su hermano.
Queda,  Maida Andrenacci, como Irene, que en una obra con actuaciones muy buenas, es la que más me gustó. Una interpretación deliciosa de una chica simple del interior que estudia enfermería y que tiene ganas de ponerse de novia. Sus caras, sus gestos, sus diálogos, todo bien resuelto e inspirando mucha ternura.
Como puede apreciar el lector, actuaciones muy sólidas, de un elenco que funciona muy bien en lo individual pero que se potencia más aún, en lo grupal.




Una escenografía original, con montañas de fondo, una iluminación que crea muy buenos climas y para destacar mucho la música que tiene un lugar muy destacado en la puesta y le aporta mucho color a la misma. Como frutilla del postre, el muy lindo tema musical de fondo, que suena al final de la obra, creado por Gloria Carrá.

En definitiva, un guión muy interesante, que muestra los problemas de comunicación que tienen muchas personas, que presentan una gran incapacidad para dialogar con los demás y les cuesta mucho entablar una relación. Personas que se encierran en su mundo y no pueden recomponer los vínculos , ni con sus propios seres queridos.

Una historia muy interesante, una hermosa y poética pintura de la vida cotidiana del interior sanjuanino y actuaciones magníficas, completan un combo ideal, para vivir una gran noche de teatro, en un Espacio Callejón, que desde hace un buen tiempo, ya es sinónimo de teatro independiente de calidad.


Pensador Teatral.




sábado, 19 de noviembre de 2016

Ser Ellas

Jueves 20 hs en El Tinglado Teatro ( Mario Bravo 948 )



Obra escrita por la talentosa dramaturga y escritora Erika Halvorsen, de antepasados noruegos, nacida y criada en Santa Cruz. La dirección está a cargo de Adrián Blanco.

Una propuesta muy original el que propone Ser Ellas, al ofrecernos un encuentro imaginario, entre tres mujeres que dejaron su huella en la historia, como la célebre pintora y poetisa mexicana, Frida Kahlo, la escritora y militante del feminismo francesa Simone de Beauvoir y la emblemática Eva Perón o simplemente Evita.

El guión es delicioso y los diálogos son muy ricos, estas mujeres fueron verdaderas luchadoras y dejaron su legado en la sociedad, cada uno en su ámbito y presentando algunas coincidencias que debemos resaltar, por ejemplo las tres estuvieron acompañadas por grandes hombres, Frida por el destacado muralista mexicano Diego Rivera, Simone por Jean Paul Sartre, célebre filósofo y escritor francés, quizás el máximo referente del existencialismo y Evita ni más menos que por Juan Domingo Perón, quien no necesita presentaciones.
Otra coincidencia, es que ninguna de las tres tuvo hijos, grandes mujeres que no dejaron descendencia en este mundo, vaya paradoja. Además, Frida y Evita murieron jóvenes, con mentes lúcidas, pero con cuerpos debilitados por la enfermedad, que no resistieron.

A lo largo de la obra, se generarán parlamentos deliciosos entre las protagonistas, hablarán de sus logros, sus ideas, las parejas con las que se relacionaron , sus sueños y hasta sus preferencias sexuales, reflexionarán acerca del matrimonio y de la maternidad , por supuesto hablarán de política y de las  ideologías que marcaron su vida. Y también tendrán un momento, para hablar de la muerte, que justamente será el hilo conductor de este encuentro que nos propone la autora.
Se evocarán recuerdos, discursos, momentos de gloria y de ocaso de estas celebridades, que se conectarán entre ellas y dejarán fluir sus sentimientos personales y sus ideas más arraigadas.
Gran mérito de la obra, es que pese a tener mucho texto, tiene muy buena dinámica y buenas cuotas de humor e ironía, que enriquecen la puesta y logran que la atención del espectador no decaiga nunca.

Transcurrida la mitad de la trama, la obra tendrá un giro, que no vamos a develar, para mantener el suspenso, pero que cambiará el ritmo de la pieza y le dará otro enfoque a la historia, algo que resulta muy interesante y debemos contabilizar, como un gran acierto de la autora.



Si bien la idea y el guión son claves, la columna vertebral del enorme éxito de esta obra, son las actuaciones realmente notables que regalan las protagonistas, que se ponen en la piel de estas grandes mujeres.
Comencemos con Anabel Cherubito, que además una de las artífices de esta obra, ya que fue la que tuvo la idea de montar esta pieza, reuniendo a estas celebridades y se la presentó a Erika que supo plasmarla en gran forma. Ella eligió representar  el papel de Simone, que tal vez sea el personaje, más complejo, porque es el menos conocido por el público, pero Anabel compone muy bien el personaje y deja claro la  lucha por los derechos de la mujer y la libertad con la que se manejó Simone,  a lo largo de su vida. Perfecta su gestualidad, sus tonos, una actuación muy sólida, le cae muy bien el personaje.
Ana Celentano, en el papel de Evita, tal vez sea la que más se luce, siendo un personaje muy interpretado y conocido por todos, era un desafío importante,  representar a esta mujer tan icónica en la historia argentina y Ana lo supera con creces, muy bien en el tono de voz, en los gestos, la expresividad, una actuación muy convincente, pero sin exageraciones y con una caracterización notable del personaje, expone a una Evita muy inteligente y con un amor incondicional por Perón y por sus descamisados. Tiene un magnetismo muy especial el personaje y cuando las escuchamos hablar a Ana, por momentos imaginamos a la mismísima Evita sobre el escenario.
Por último, tenemos a Julieta Cayetina, como Frida Kahlo, siendo para mi la revelación de la obra, ya que es la actriz con menos experiencia del grupo y tampoco era un papel sencillo de representar. Cayetina me sorprendió gratamente , ya que hace una gran caracterización de Frida, dándole una espontaneidad y una frescura que le sienta muy bien al personaje y mostrando los vaivenes que tuvo esta notable mujer, en su sufrida vida, marcando por sus problemas de salud  y la tormentosa relación con su esposo. Esta actuación tan lucida,  le abre un crédito importante, para su futuro dentro del teatro.
Se nota, que hay mucho trabajo previo de investigación de las tres actrices, que estudiaron mucho previamente a su personaje y que sienten admiración por la persona que representan  y esto queda a la vista , por como están compenetradas en la piel de cada una de estas damas.




Una escenografía despojada, solo una cama y una mesa en el escenario, una iluminación más que correcta y un vestuario que se luce, completan la puesta en escena.

Concluyendo, una gran idea inicial de Anabel, muy bien plasmada por Erika Halvorsen en el guión y para destacar la dramaturgia de Adrián Blanco, que logra amalgamar a este trío protagónico, para que expongan en el escenario sus mejores dotes artísticas.

Una excelente representación de la vida de estas tres mujeres famosas, transgresoras y luchadoras, que dejaron su impronta en la historia. Viendo la obra, se entienden, las razones del gran éxito que tiene la obra, donde el cartel de localidades agotadas, fue una constante a lo largo de la temporada.

Felicitamos a todo el elenco de Ser de Ellas, por el excelente producto teatral que nos ofrece y obviamente recomendamos llegarse a un teatro tan cálido como  El Tinglado, para disfrutar de estas estupendas actuaciones y animarse a  recorrer la vida y las pasiones de estas tres mujeres icónicas de nuestra historia contemporánea.


Pensador Teatral.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Otra vez Lunes

Lunes 21 hs en Nun Teatro ( Ramírez Velazco 419 )




Obra escrita y dirigida por Pablo Bellocchio y Cecilia Gruner.

Una pieza muy interesante, la que nos ofrece en esta ocasión, Lascia Colectivo de Trabajo, grupo teatral fundado en el 2011 por el dramaturgo Pablo Bellochio, el actual coordinador del grupo, cuya filosofía sostiene que la principal función del teatro, es aportar preguntas para que cada espectador vaya en búsqueda de sus propias respuestas, es decir sus obras siempre tienen presente el vértigo de la búsqueda permanente y su objetivo es llevar al espectador a la reflexión.

En el el caso de Otra Vez Lunes, vemos hombres y mujeres envueltos en la rutina del trabajo y las obligaciones, donde debén desempeñarse como autómatas, repitiendo un libreto que reciben al ingresar a la organización, sin dejar ningún espacio para el cuestionamiento de las tareas que se realizan. No hay tiempo para eso, deben actuar como máquinas, en forma repetitiva y efectiva. Siendo esta repetición permanente, algo que irá enajenando a la persona, que nunca se vé en forma individual, sino siempre formando un rebaño que se dirige hacia un rumbo que le fijaron de antemano, sin saber porque, solo sabe, que le dieron instrucciones y debe cumplirlas.




El elenco es numeroso y funciona como un bloque perfecto, deambulando por el escenario, ensimismados en su mundo, esquivando a otros individuos, que caminan el mismo ritmo frenético que ellos. A lo largo de la trama, se representan momentos de entrevistas laborales, viajes como ganado en transporte público o ascensores repletos y  hay una ausencia de individualismo que por momentos se hace desgarradora.

La entrega física del grupo es total , con una coordinación de movimientos absoluta y una gestualidad corporal que impresiona.




Le escenografía es despojada, solo tenemos esos cuerpos que cubren el escenario y caminan en forma vertiginosa, cumpliendo al pie de la letra las coreografías marcadas por Cecilia Gruner. Buena utilización de la  iluminación, que resulta  muy importante en el desarrollo de la puesta, ya que marca los climas y le dá un tono inquietante y perturbador a la puesta.

Concluyendo, Otra Vez Lunes, es una obra muy interesante, que cumple su objetivo, ya que inquieta al espectador, lo obliga a reflexionar, a cuestionarse a si mismo  y pensar si esos cuerpos que se vén en el escenario, no son una representación fiel de ellos mismos, es sus quehaceres diarios y sus rutinas. Y además deja un mensaje de alarma, ya que si bien esta realidad actual, muchas veces nos obliga a ser participes de este despiadado y competitivo mundo del trabajo, debemos tener siempre presente, que si seguimos este camino de manera incondicional y no damos espacio a nuestro lado humano y creativo, las consecuencias pueden ser nefastas.


Pensador Teatral.


domingo, 13 de noviembre de 2016

Extinguidas

Viernes y Sábados 20 hs. Domingo 19 hs en Teatro Picadilly.




Obra ideada, escrita y dirigida por José María Muscari con producción de Javier Faroni.

Luego de su estreno con suceso en Buenos Aires y de una exitosa gira nacional, llega a la Calle Corrientes, esta original propuesta de la mano de Muscari.

Extinguidas pone en escena a 9 mujeres, que durante la década del 80, fueron verdaderas divas y sex-simbols, acompañando en muchos casos a los capo cómicos de la época, como Olmedo, Porcel, Calabró, etc. Sus cuerpos despertaron las fantasías de todos los hombres y marcaron una época, una generación de mujeres que ya se extinguió ( de allí el nombre de la obra elegido por el director ) , ya que las damas del espectáculo de hoy, nada tienen que ver con estas mujeres que eran dueñas de la escena y tenían otros códigos, ellas se destacaban por su trabajo, no por exponer los escándalos de su vida privada en los medios.




En la obra, estas mujeres son convocadas a un spa, que con el correr de la puesta, se irá convirtiendo en un boite de los 80, en la cual estas divas, volverán a sentir, que pase a que los años han pasado, su vigencia y el reconocimiento del púbico se mantienen intactos.
Estas mujeres no interpretan personajes, son ellas mismas, a lo largo de la obra, contarán sus secretos, sus dramas y como manejaron la fama de esos años y en algunos casos el olvido del presente, todo esto con la dramaturgia de Muscari, que con mucha habilidad nos presenta esta linda comedia, con diálogos picantes entre estas grandes figuras, confesiones, intimidades, romances que se develan y adicciones que quedan al descubierto, los relatos emocionan, algunos conmueven y en el momento que la atmósfera se carga de tristeza y aparece algún llanto, allí aparece la mano hábil del director, para intercarlar algún chiste, con el que logra salir del momento y volver a la comedia.

El espectador disfruta mucho de la obra y se ríe permanente, se establece un grado de complicidad muy grande con estas mujeres que se confiesan ante ellos , tararean juntos melodías de las publicidades de aquellos años, imágenes televisivas que vuelven a la mente y el tributo a aquellos grandes cómicos, que las hicieron brillar y que a pesar de no están presentes en este mundo, permanecen en el corazón y el recuerdo de todos.





Todavía no hablamos de las figuras reunidas, vamos a nombrar todas, que realmente lo merecen, la que primero aparece en escena es Beatriz Salomón, la reconocida Turca, con su permanente recuerdo emocionado y agradecimiento a la generosidad, del Negro Olmedo y el mal trago con su ex exposo que aparece su relato.  A partir de allí, el escenario se vá poblando de figuras, lo interesante es que todas comparten el escenario al mismo tiempo, por lo que se disfruta mucho la puesta y se dán  algunos duelos picantes, ya que entre ellas se pasan facturas y algunas hasta compartieron algún hombre, a lo largo de su vida, así que el entretenimiento está más que asegurado. Volviendo al desfile de las figuras, tenemos que nombrar a  Patricia Dal, que brilló con Juan Carlos Calabró en la época de Calabromas y habla de su accidente automovilístico, Adriana Aguirre, que conserva un cuerpo escultural  y habla de su inefable marido, Nanim Timoiko, que nos habla de Mateyko y cuenta que fue figura en Broadway y en la obra nos regala hermosas coreografías, la fresca y muy simpática Pata Villanueva, siempre con una sonrisa y sin problemas en reconocer que fue la primera botinera del medio, en aquella recordada relación con el Conejo Tarantini , Noemí Alan que abre su corazón y emociona cuando cuenta su lucha por superar las adicciones, en el momento más conmovedor de la obra,  Sandra Smith, con una figura envidiable, que recrea sus momentos de éxito con Los Angeles de Smith. Dejamos para el final a Mimi Pons, que es de las que más se luce, una verdadera vedette, como camina el escenario, su inconfundible voz y sus emotivos recuerdos y anécdotas vividas con su hermana Norma, cuando en la época en que hacían teatro juntas cortaban el tránsito en la calle Corrientes, una actuación lucidisima. Aclaramos que a la función, a  la que asistimos,  no estuvo presente Silvia Peyrou.
Se hizo larga la descripción, pero no podíamos dejar de nombrar a ninguna de las protagonistas, realmente es muy meritorio, lograr reunir a  todas estas figuras y tenerlas juntas sobre el escenario.

Una puesta muy cuidada, con el sello de Muscari, que siempre gusta de cuidar todos los detalles, una iluminación que crea muy buenos climas, los momentos musicales que están presentes y un vestuario  a cargo de Manuela Vidal Rivas  muy lucido, con varios  cambios de ropa , que le otorgan y brillo y un glamour que la pieza y las protagonistas merecen.



En conclusión, esta vuelta a la calle Corrientes de la obra, nos dá la oportunidad, de volver a ver en el teatro comercial a estas diosas de los 80,  que marcaron toda una época , conocer sus secretos y sus reflexiones y como manifiesta el mismo director, Extinguidas es una obra que trata sobre 9 mujeres que durante toda su carrera y su vida usaron su cuerpo como instrumento de combate  y ahora usan su mente, desnudan su alma, ante un público que las admira y las reconoce.

Párrafo aparte para el exitoso Muscari, que hace poco, cumplió 20 años como director y 40 años de vida,  por la excelente idea de convocar a estas estrellas, en muchos casos, olvidadas por el ambiente, para volver al circuito del teatro comercial,   mantenerse vigentes y ser reconocidas, un homenaje en vida que les brinda el director y para destacar también el aporte de Faroni, por el apoyo económico para bancar  un espectáculo, que con un elenco lleno de figuras,  requiere mucha inversión  y es algo que debe destacarse, en épocas donde no sobran recursos en el mercado teatral.

Dicho esto, solo nos queda felicitar a todas las Extinguidas por la hermosa obra que ofrecen y a los lectores invitarlos, para que disfruten de una hermosa noche de teatro y de emotivos recuerdos.


Pensador Teatral.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Yo no duermo la Siesta

Miércoles 21 hs, Espacio Callejón ( Humahuaca 3759 )




Obra escrita y dirigida por la talentosa Paula Marull, ganadora de la 4ta Edición del Premio Artei a la Mejor Producción de Teatro Independiente  y Mención Honorífica de El Fondo Nacional de las Artes.

Una obra entrañable que nos describe la vida en un pueblito indefinido de nuestro interior, una historia cuyo mérito es ser sencilla y a la vez muy real, ya que retrata a personas comunes y nos habla de la infancia pueblerina, sus juegos, su inocencia y también de la rebeldía infantil, ya que en un lugar donde la siesta es una ceremonia sagrada, los chicos se plantan y dicen que no van a dormirla , porque quieren aprovechar ese tiempo, para dar lugar a sus juegos, sus inventos, para volar con su imaginación, para crear su  propio mundo, un universo paralelo al de los adultos y muchas veces más más rico que el de aquellos.
También la pieza  nos habla de amor, de esperanza y de sueños, del anhelo de romper con esa monotonía asfixiante, de aquellos pueblos, donde parece que todos los días son iguales y nunca pasa nada importante.

En la historia que nos cuentan, tenemos a Dorita ( María Marull ) la empleada doméstica, que cuando la dueña de casa sale a trabajar, se queda a a cargo del hogar, al cuidado de Anibal, un tío discapacitado, de Rita la hija casi adolescente de la familia y de Natalí, una encantadora niña, vecina de la familia y amiga de Rita, que está circunstancialmente ese día allí, ya que su madre está enferma y la llevaron a la casa vecina, para que no esté presente siendo testigo ese mal momento.
La tarea de Dorita es titánica, tiene que limpiar los pisos, lavar, cocinar y sobre todo atender a Anibal, que es muy inquieto y demanda  permanente atención y además debe cuidar a esas niñas traviesas, que quieren jugar todo el tiempo y hacen travesuras propias de la edad.
Además de eso hay un ex novio, que no se dá por vencido y andá revoloteando con su moto por la vereda de la casa y suplicando por el amor de Dorita que por algún mótivo que desconocemos, pero suponemos, ya no quiere darle una nueva chance.





Las actuaciones son realmente notables, el protagonismo es de María Marull, como Dorita, siendo el hilo conductor de la trama,  la abnegada y humilde doméstica, que tiene que hacer los quehaceres hogareños y transformarse también de madre de las niñas y de Anibal. Fresca y muy querible en su papel, que encaja perfecto, con su carácter sensible y paciente.

En mi opinión, la gran revelación de la obra y que se lleva grandes elogios, es Micaela Vilanova, como Natalí, una niña traviesa, llena de energía,  soñadora y un poco cruel como todos los niños. Que juega a ser sirena, que se atreve a dar consejos de amor a los adultos, pero que enseguida muestra que es niña, cuando tiene que suplicar a los demás, que la crucen para volver a su casa. Una actuación brillante la que nos regala esta jóven actriz, que tiene mucho futuro.

Su compañera de juegos, es Rita, Laura Grandinetti,  más grande fisicamente que Natalí,  y permanente víctima de sus juegos, se luce muchísimo también a lo largo de la puesta. Anibal, interpretado por Marcelo Pozzi, tiene un papel especial y muy dificil, su forma de hablar, su gestualidad, realmente una composición perfecta del personaje, que tiene como sueño, poder ponerse su camisa nueva y salir a la calle a ver pasar a las chicas.

También debemos mencionar a William Prociuk, el bonachón hijo de Cacho, que quiere reconquistar a Dorita, pero con pocos argumentos e ideas de cómo hacerlo. Sandra Grandinetti, como Hilda la dueña de casa, a la que le usan los vestidos y los zapatos, cuando sale a trabajar y encuentra todo revuelto cuando vuelve a casa.
Un elenco numeroso y muy unido, todos dando el tono que encaja con la obra, de inocencia, ingenuidad y buena gente del Interior.

La puesta es muy bella, tiene mucha poesía y es muy tierna, con una escenografía ingeniosa que nos muestra una típica casa del interior, con muy buena de división de los ambientes y un excelente  aprovechamiento del espacio escénico, una iluminación destacada, marcando los tiempos de la historia y los excelentes momentos musicales, que acompañan muchos momentos de la pieza, donde la cumbia suena como melodía de fondo.




En definitiva, una historia simple y real, donde los espectadores son testigos, de una perfecta descripción de la vida pueblerina, de sus historias de vida, de sus amores, los placeres simples de la vida y con foco en especial en la hermosa etapa de la infancia, donde la inocencia prima y el mundo creativo de los niños llenan los espacios y todo lo puede.

Una tragicomedia deliciosa, que llega al corazón y  que tiene el sello de las mellizas Marull, que con su estilo, ya son una marca registrada en el teatro off porteño, donde por alguna razón, todas sus funciones siempre tienen teatros llenos y localidades agotadas, un fenómeno que solo se explica por el boca a boca y por los excelentes productos que ofrecen.

Para aquellos, que aún no conocen el mundo de las Marull , recomiendo que no dejen pasar la oportunidad y se lleguen por el Espacio Callejón, para disfrutar de esta deliciosa obra y para que al menos durante el tiempo que dura la puesta, los espectadores vuelvan a ser niños y disfruten de esa maravillosa etapa de la vida que es la infancia, que tanto anhelamos, ahora que miramos la realidad, desde el mundo de los adultos.


Pensador Teatral.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La Payanca

Lunes 21 hs en Espacio Callejón.




Obra escrita y dirigida por Fernando Ferrer, inspirada nada menos que en Hamlet de William Shakespeare, de la cual conserva el nombre de sus  personajes ( salvo Ham, abreviatura de Hamlet ) y además mantiene la relación familiar entre los personajes.

La pieza inspirada en la ilustre obra, tiene un toque bien autóctono en su composición, ya su nombre La Payanca, nos recuerda a un caso real de asesinatos múltiples ocurridos hace más de 20 años en la estancia que lleva ese nombre en General Villegas.
Muy buena la idea y el entrecruzamiento de las historias que logra el director.

La historia, cuenta como Ham, que está viviendo en Buenos Aires, vuelve a su pueblo del interior con motivo de la inauguración de un nuevo taller de la empresa familiar. Está empresa está en manos de Claudio, su tío y padrastro, que es a la vez hermano de su padre muerto y nuevo compañero de su madre Gertrudis. También esta invitada a la casa Ofelia, un amigo y antiguo amor de Ham, que juega un papel clave en la historia, ya que tiene una visión estremecedora, que le indica que el padre de su hermano, no murió accidentalmente en el río, como sostiene la versión oficial, sino que fue asesinado, nada menos por su hermano, que lo ahorcó.
Está trágica revelación, reflotará viejos rencores del pasado y traerán al presente un aire de tensión y desconfianza, un asfixiante deseo por conocer la verdad y una sed de venganza, que parece no tener límite.




La obra es un verdadero drama familiar, con todos los condimentos, triángulos amorosos, disputas entre hermanos, celos, traiciones y venganzas.
Una pieza, donde la tensión y el suspenso se mantiene a lo largo de toda la obra y tiene en vilo al espectador.

Un elenco de jerarquía con actuaciones realmente muy destacadas, donde sobresale nitidamente Alejandro Paker como Claudio, componiendo un personaje que impacta por su crudo realismo, siendo un hombre violento y enérgico, pasando por todos los estados de ánimo a lo largo de la pieza y  cerrando una interpretación brillante, que además tiene una entrega física y actoral absoluta.

Me gustó mucho Santiago Pedrero, como Ham, el hijo despechado y desconfíado, que no le perdona a su madre su nueva relación y la traición a su padre y Sofía Castiglione,  como Ofelia, en un papel secundario, pero donde de todas formas, puede mostrar su buena madera y escuela como actriz, en un papel clave para el desarrollo de la obra. Por último, Estela Garelli, Gertrudis, que es una madre a la sombra de ese jefe de hogar autoritario y que en la última parte de la obra, cambiará ese carácter débil, en forma radical, dando un giro notable a su personaje.




Una escenografía que se destaca, simulando una linda cabaña y una buena iluminación, que contribuye con el clima intimista que ofrece la ambientación de la sala.

En definitiva, una historia muy atractiva, inspirada en una pieza legendaria, pero con un toque bien argentino.

Una obra de suspenso e intriga, donde los sentimientos de odio, desconfianza  y deseos de venganza, estarán sobrevolando en el aire en todo momento y a estar muy atentos, porque el final de la obra es a todo orquesta y no defrauda al espectador.


Pensador Teatral.

lunes, 7 de noviembre de 2016

La Tempestad

Viernes 19 45 hs en Teatro Andamio 90.



Obra clásica de William Shakespeare escrita en el Año 1600, esta comedia trágica, la última que escribió el famoso dramaturgo inglés, que vuelve a la cartelera porteña de la mano de Alfredo Martín, que dirige y es él responsable de la puesta en escena de la pieza.

Realmente siempre es un desafío, presentar una obra de Shakespeare y mucho más La Tempestad, que es una obra larga y con un cambio de ritmo del drama a la comedia casi constante , que es muy exigente para todos.
Pero con una propuesta audaz, muy amena y una puesta exquisita, de la que ya hablaremos, logra traer este clásico a nuestro tiempo actual, con una trama atractiva y dinámica , que además de transmitir el mensaje del autor, genera muchas risas de los espectadores y  logra compendiarlo  en poco más de 1 hora y media ( contra 3 hs de la original )  , sin que se pierda el nudo de la historia original.

Precisamente la historia, nos cuenta como Próspero, el Duque de Milán, es obligado a huir al exilio con su pequeña hija Miranda, por la traición de su hermano y otros enemigos que lo llevan al destierro. Huye en un barco, hasta a una isla inhóspita y aislada totalmente de la civilización, donde se establece y educará a su hija. Pero esa isla, tiene elementos sobrenaturales, ya que allí vive una  bruja llamada Sicorax y su hijo Calibán, al que tomará como esclavo. Pero también hay seres que hacen el bien, como Ariel un hada al servicio de Prospero.




Luego de varios años en la isla y ya con su hija en edad adolescente, parece que se avecina la venganza, ya que gracias a sus poderes, desata una fuerte tempestad en los mares, que provocan el naufragio del barco de sus enemigos, que llegan a su isla y allí desembarcarán ilesos, pero a merced del poder y la magia de Próspero, con el objetivo aparente de tomar venganza por lo que le hicieron hace años ,  el lector descubrirá  si ese era su real plan, viendo la obra, ya que no lo vamos a develar en esta crítica, lógicamente para mantener el suspenso.
Solo adelantaremos, que durante la trama, veremos escenas de amor, situaciones divertidas, planes de venganza, indulgencia, ambiciones, egoísimo y de  perdón, un verdadero desfile de las emociones humanas.

La actuaciones son excelentes, arrancando por el protagonista Próspero, el Duque de Milán, interpretado por Marcelo Bucossi, que realiza una composición del personaje brillante, con su larga vara y toda su trayectoria al servicio de la obra, con un dominio admirable del escenario y los tiempos de la trama.
Muy destacadas las actuaciones de los jóvenes Brenda Margaretic, como Miranda la hija de Próspero y Julián Bellegia, como Fernando, que serán claves para el desarrollo de la trama y muestran gran química entre ellos.
La revelación de la obra, para mí es Mariano Falcón, como el esclavo Calibán, con gran entrega actoral y física ,que logra muchas risas de la platea. Muy lucido también lo de Ariel ( Iván Vitale ) uno de los seres mágicos que habitan la isla.
Y hay que dejar un párrafo también, para Trínculo ( Bianca Vilouta Rando ) el bufón de la corte, con un histriónismo increíble y pasos de clown, en una genial y divertidísima actuación desde su rol secundario.
Nombramos solo a algunos de los actores en escena, porque el elenco es más numeroso y todos cumplen a la perfección su rol. Se nota que hay mucho trabajo y ensayos detrás de estas actuaciones y se nota la buena mano del director, para ensamblar tantos personajes, de diferentes edades. ( hay actores muy jóvenes y otros de gran trayectoria ).



La puesta en escena, es exquisita y de un despliegue notable, no sólo por la cantidad de actores en escena, sino por todos los recursos puestos al servicio de la obra, debemos mencionar la excelente dispositivo lumínico en manos de Hector Calmet, un diseño de sonido destacado, que incluye una percusionista en vivo ( Margarita Rodríguez Planes ) que logra bellas melodías a lo largo de la obra con diversos instrumentos, ( algunos no convencionales ) , una pantalla gigante en el fondo del escenario donde se proyectan imágenes, un vestuario lucidísmo ( muy original la idea de las camperas de cuero coloridas de los naúfragos ).
Realmente un despliegue amplio de recursos, que contribuyen a la belleza y poesía de la pieza  y la hacen muy atractiva para el espectador y contribuyen para envolverlo en el clima de la obra.

Concluyendo, una versión interesantísima, de esta tragicomedia de Shakespeare, que Alfredo Martín con una dirección brillante y una puesta destacada, logran un producto final de mucha calidad y que tiene el grandísimo mérito, de hacer de un clásico una propuesta amena, que transmite la escencia del mensaje de la obra y lo logra, con una trama atractiva y muy dinámica que atrapa al espectador de todas la edades.
Sin dudas, recomendamos acercarse al Andamio 90, para poder ver La Tempestad.

Pensador Teatral.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Los Ojos de Ana

Jueves 21 hs en Espacio Callejón ( Humahuaca 3759 )




Obra escrita por el dramaturgo francés Luc Tartar, en el 2008, siendo un éxito en su país, donde recibió varios premios y menciones,  luego se estrenó en otros países de Europa y de Latinoamérica,
En ocasión del Festival Internacional de Dramaturgía Europa + América, llega a manos de la joven y talentosa Paula Marull, que la adapta y la trae a la cartelera porteña, siendo la directora de esta magnífica versión.

Los Ojos de Ana, es una obra que nos habla de las relaciones humanas que rigen en nuestro mundo actual, poniendo un especial énfasis en la problemática del bullyng, que sufren los adolescentes, una temática poco tratada en nuestro teatro pese a su vigencia actual. Pero la pieza, también aborda la falta de la comunicación entre padres e hijos y como los problemas de pareja puede influir negativamente en la conducta de los hijos y además trata la problemática de perder el trabajo y la crisis que esto apareja.

Con esta introducción, no caben dudas que la obra es muy profunda, se ocupa de temas de candente actualidad y por esto atrapa desde el inicio al espectador, que se vé seducido por el guión, una  trama muy dinámica y también por una puesta de gran despliegue.




La historia, nos cuenta como al matrimonio formado por María Marull y Ezequiel Rodríguez, que está envuelto en una crisis aguda , con poco diálogo y numerosos problemas personales, siendo casi una pareja quebrada , donde tampoco pueden encaminar sus propias vidas y entonces mucho menos podrán dar la contención y atención que requiere su hija Ana, que es una niña diferente a los otros chicos, porque tiene los ojos de diferentes colores y esto a la vista de sus compañeros de escuela, es algo que no se tolera, que se castiga. Es importante aclarar que las sensaciones de Ana, a lo largo de la obra, serán manifestadas y representadas por su inseparable amigo Román ( Agustín Dualte ) , que también sufre bullyng y es discriminado por sus compañeros, que tampoco lo consideran normal.

El guión es potente y la trama es vertiginosa y tiene mucha fuerza, gracias a las extraordinarias actuaciones que tiene la obra.
Se destacan muchísimo los padres de Ana, con María Marull, que con su toque personal que la caracteriza , dando vida a una madre depresiva, soñadora y que no está para nada conforme con su vida actual, ni su nombre acepta, gran labor y tiene  momentos de muchísimo  lucimiento. El padre, es un superlativo Ezequiel Rodríguez, con una entrega física y actoral admirable , patriarca de hogar, enojado y encerrado en su mundo y sus problemas, componiendo de manera perfecta un personaje,  que sufre mucho con su presente. Y si hablamos de papel sufrido , tenemos que mencionar, al joven Agustín Dualte, el único amigo de Ana, el blanco de la burla y la crueldad de sus compañeros. A mi gusto es la revelación de la obra, una actuación brillante, sus caras, su forma de hablar, sus desplazamientos, un  papel muy complicado, resuelto de manera extraordinaria, por Agustín,  que con actuaciones de este tenor, tiene un futuro sin techo en el mundo de la actuación.

Este trío de personajes protagónicos deslumbra, pero eso no es todo en cuanto a las interpretaciones, porque debemos mencionar a Elisa Carricajo, en su papel de despiadada gerenta de recursos humanos y madre del compañero maltratador, representado por  Manuel Melgar, además de Federico Buso, que también con varios personajes a lo largo de la pieza aporta mucho. Los tres actores mencionados, cierran este elenco tan completo y comprometido con la obra, que funcionan en conjunto y como un verdadero equipo sobre el escenario.




Debemos destacar la estupenda puesta que tiene la obra, un acierto de Paula Marull, es el gran aprovechamiento del espacio escénico que ofrece Espacio Callejón, ya que la pieza se presenta en 2 plantas, donde se actúa en forma simultánea con escaleras que comunican ambos espacios. Semejante despliegue obliga al espectador a estar permanentemente atento, para no perder detalle de lo mucho que sucede en el amplio espacio visual que se le ofrece.
Hay que resaltar la muy buena iluminación que presenta a pieza, un vestuario muy variado, donde los actores realizar varios cambios de atuendos a la vista del público y una destacadísima musicalización, cada detalle está deliciosamente cuidado en esta puesta.

En conclusión, en Los Ojos de Ana, encontramos una obra estupenda, con un guión ágil y dinámico, que trata una temática actual y poco tratada como el bullyng y la discriminación que sufren los adolescentes de parte de sus pares, pero no se agota en eso, ya que la pieza,  habla en general de las relaciones humanas que nos rigen en este mundo actual, donde el dolor, la angustia y el maltrato, son moneda corriente.

Es un drama profundo, que pese a tratar temas tan difíciles, logra incluir muy buenas cuotas de humor y de glamour , siento esto, mérito absoluta de la directora que logra introducir su impronta en la adaptación.

Si a todo lo mencionado, le sumamos el gran despliegue escénico, una puesta poética y actuaciones estupendas, nos encontramos con un excelente producto final, una obra que conmueve, que llama a la reflexión y quede ninguna manera puede dejar indiferente al espectador.
Una verdadera joyita del teatro off, que indudablemente recomendamos ver.


Pensador Teatral.



viernes, 4 de noviembre de 2016

Rodando

Miércoles 21 hs en Teatro del Abasto ( Humahuaca 3549 )




Obra coescrita por Alejandro Acobino y Germán Rodríguez, estrenada en Buenos Aires en el 2007, que vuelve a la escena en el Teatro del Abasto.

Unipersonal interpretado en forma brillante por Germán Rodríguez, que nos trae una " road movie " , filmada en las rutas bonaerenses, donde con un relato potente y detallado, Germán hace las veces de director, relator  y protagonista de una película imaginaria, en la cual de manera irónica y  divertida,  y con un lenguaje lleno de términos y guiños cinéfilos, se van intercalando las escenas de una película que vá ocurriendo sobre la marcha, nutriéndose de las imágenes que van apareciendo en el recorrido al que somos invitados.




El texto atrapa en todo momento al espectador, ya que que es interpretado en forma magistral por Germán Rodríguez, que sentado en su silla de ruedas con boquilla, traje oscuro y botas texanas domina la escena, en una escenografía desprovista y donde además del protagonista, solo vemos una mesa con un vaso de agua, Con un relato exquisito, hace volar la imaginación de espectador, que visualiza las imágenes que ván apareciendo en la ruta, los primeros planos que se proponen, los fondos, el relator no pone en la piel de Teo arriba de su Torino  y de Mina que en su bicicleta rumbo a Santa Rita ,  recorren los caminos y nos regalan a una narración repleta de ilustraciones.

El dominio del escenario del protagonista, recorriendo el escenario con su silla de ruedas, es absoluto e impresiona a la platea , manejando los tiempos y los silencios, con mucha soltura y naturalidad, consiguiendo un relato ágil,  lleno de ironías y momentos de humor, que logran  risas de los espectadores.

A esta  excelente actuación, debemos sumarle una muy buena utilización de los recursos lumínicos, que logran una atmósfera de intimidad muy lograda entre el protagonista y el público, con momentos de total oscuridad y otros de luz tenue que contribuyen a ese clima cómplice que se establece.
Además destacamos el diseño de sónido, conformado por  ruidos que hacen los sapos y los grillos en la noche , las melodías que salen de la radio del auto de Teo y una muy buena música de fondo, que contribuyen a la belleza de la puesta.




Realmente una obra muy interesante y original , donde la pantalla chica se fusiona con el teatro y llega al espacio escénico en forma muy lograda, con un guión  efectivo y  una riqueza descriptiva admirable , que logra llevar al espectador a ser partícipe de esta película imaginaria que con pocos recursos y mucho vuelo imaginativo, se está gestando en el escenario.
Un verdadero  placer ver en acción a Germán Rodríguez, conduciendo  la puesta con seguridad y maestría.
La prolongada ovación que recibe el protagonista, al término de la obra, es prueba elocuente del buen momento teatral del que fuimos protagonistas-



Pensador Teatral.

martes, 25 de octubre de 2016

En Boca Cerrada

Lunes 20 hs en Teatro del Pueblo.




Obra escrita por Juan Carlos Badillo,  fue estrenada en 1984 en Buenos Aires con gran suceso y que vuelve a la cartelera porteña, con la dirección de Jorge Azurmendi.

De entrada, anunciamos que la obra es excelente, tiene una puesta en escena impecable y nos invitará a la reflexión profunda , ya que nos habla acerca de la familia y sus relaciones, de los secretos guardados bajo siete llaves, de aquellas verdades que se ocultan y  de realidades que prefieren ignorarse.
Pero también nos ilustra, acerca del rol de los padres en la crianza y educación de los hijos, que van a quedar condicionados en su carácter e identidad por esa influencia recibida en la infancia.

La historia arranca, con la vuelta de Víctor al pueblo, para asistir al velorio de su padre. Su madre, su tía y su hermana, lo estarán esperando. La pieza tiene un muy interesante ir y venir en el tiempo, estando por momentos en este presente, donde la ausencia paterna marca un hito para la familia y un pasado desde donde llegan los recuerdos y  las vivencias de momentos en que la familia estaba completa y los conflictos arreciaban. Temporalmente en ese presente, la pieza se sitúa en momentos de crisis en Argentina, último año del gobierno de Isabel Perón, en el cual ya se vislumbra la llegada de una dictadura sangrienta y el aire de intolerancia y desesperanza se transmite en el clima de la obra.




El elenco reúnido por el director es realmente de lujo. El punto más alto, es Rita Terranova, como Paula, la esposa sufrida,  madre sobreprotectora y también manipuladora, nos regala una actuación brillante. Una composición digna de aplauso,  sus gestos, sus tonos de voz, sus risas, sus llantos, un placer para el espectador poder disfrutar una actuación que conmueve tanto como la de Rita. Una gran revelación la de Ulises Pafundi, como Victor, el hijo mayor, que se fue a Buenos Aires, para escapar de una realidad familiar que lo asfixiaba. Un papel muy complicado y clave para el desarrollo de la trama, que demanda mucho y que resuelve en excelente forma. El papel de Vicente el jefe de familia, es de Roberto Romano, un actorazo , que encaja justo en este rol, como padre autoritario e intolerante, que dirige la familia con la bandera de la violencia y la intolerancia como método. Con su tono enérgico y gran presencia sobre el escenario se destac a mucho. Deliciosa la actuación de Cristina Dramisino como Celia, la hermana mayor de Paula y tía de la familia, con aplomo y  la palabra justa, siendo testigo privilegiada de todos  los conflictos familiares.
Quedan por mencionar a Lucia Di Carlo, que es Beatriz, la hija menor, embarazada en el presente y con un carácter muy fuerte heredado del padre.  Y Hernán Muñoa, amigo de la infancia de Victor, con el que protagoniza una escena jugadísima, que deja con la boca abierta a la platea.

Fue larga la descripción, pero debíamos hacerla, ya que el elenco es numeroso y las actuaciones son extraordinarias, en una obra que no es sencilla y representa un gran desafío, ya que hay un ida y vuelta permanente en la línea de temporalidad, que debe resolverse en segundos.




Destacamos la escenografía, una casa antigua, donde tenemos una cama con respaldo de bronce, la infaltable maquina de coser y los radioteatros de fondo que entretienen las veladas familiares de la época. Muy buena la utilización de los recursos lumínicos,  para crear los climas de la puesta y los diferentes momentos.

En conclusión, En Boca Cerrada, nos ofrece un guión profundo y una radiografía de la familia de la época, con una trama que atrapa en todo momento al espectador, que se vé identificado y reflejado en la  historia, donde sus propios recuerdos familiares entran en acción. Como fuera dicho, este texto rico y  es tan vigente es apoyado, con una impecable dramaturgía y un elenco de real fuste.

La ovación que reciben los actores al final de la pieza , es un premio más que merecido, por la excelente noche de teatro que le regalaron a todos los presentes.
Estamos en presencia de una obra imprescindible, que recomendamos fervorosamente.


Pensador Teatral.